El proceso formal arrancó en la CDMX, donde el INE verificó cuidadosamente que las firmas y documentos cumplieran con la normatividad. Sin embargo, aclaró que su papel se limita a confirmar la validez formal, sin pronunciarse sobre el contenido político ni la viabilidad de la reforma en sí. Esta precisión revela el delicado equilibrio entre la función institucional y la apertura a la participación ciudadana.
Reacción oficial a iniciativa de Salvemos la Democracia en la Cámara de Diputados
Kenia López Rabadán se mostró receptiva ante la iniciativa, destacando que este tipo de propuestas forman parte del ejercicio democrático y fortalecen el diálogo político. En contraste, el colectivo Salvemos la Democracia mantiene la esperanza de que su planteamiento lleve a una revisión profunda del sistema electoral, buscando mayor transparencia y eficacia en las instituciones responsables.
La atención puesta en esta reforma no solo representa un trámite más en la agenda legislativa, sino también un reflejo de la inquietud creciente entre ciudadanos y activistas sobre cómo funcionan los mecanismos electorales en el país. La propuesta apunta a involucrar a la sociedad en un debate que podría cambiar la forma en que México elige a sus representantes.
El siguiente capítulo: el debate parlamentario
Con la validación del INE, el texto de Salvemos la Democracia llega ahora a la Cámara de Diputados para su análisis en comisiones específicas. Este paso marcará el ritmo del proceso y mostrará si la reforma logra consensos o enfrentará resistencias. Más allá del trámite, la iniciativa ha puesto en la mesa un asunto que interesa a millones de mexicanos: asegurar que las elecciones sean un reflejo transparente y auténtico de la voluntad popular.

