El sistema bancario mexicano activa nuevas herramientas de vigilancia para frenar el blanqueo de dinero proveniente de la extorsión. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Asociación de Bancos de México (ABM) presentaron un documento técnico dirigido a instituciones financieras para identificar y reportar movimientos vinculados con recursos de origen ilícito.
El material fue desarrollado bajo la coordinación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y pone el foco en esquemas delictivos que operan desde reclusorios, utilizando transferencias electrónicas y plataformas móviles como canal para dispersar dinero producto de la extorsión.
Nueva guía endurece el monitoreo del sistema financiero
El instrumento, denominado «Guía para Sujetos Obligados del Sector Financiero en el Monitoreo del Perfil Transaccional de Clientes y/o Usuarios: Casos Relacionados a Extorsión», fue elaborado de manera conjunta entre la UIF y la ABM con el propósito de combatir el lavado de dinero y las operaciones con recursos de procedencia ilícita (ORPI).
Según el comunicado oficial, la extorsión figura como uno de los delitos base de las ORPI, ya que los fondos generados suelen canalizarse al sistema financiero para encubrir su origen y reintegrarse a la economía.
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El análisis estratégico de la UIF identificó comportamientos transaccionales recurrentes: transferencias con conceptos repetidos y movimientos financieros de alta velocidad procesados a través de aplicaciones de pago digital.
7 de cada 10 operaciones sospechosas ocurren en apps móviles
El hallazgo más destacado del análisis es que cerca del 70% de las transacciones identificadas como sospechosas se ejecutaron mediante aplicaciones móviles y esquemas de distribución rápida de recursos.
Para la UIF, este patrón de comportamiento financiero constituye una señal de alerta que facilita la detección de posibles mecanismos para disimular el origen ilícito del dinero.
La guía incorpora:
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- Señales de alerta para operaciones sospechosas
- Indicadores para el análisis de riesgo transaccional
- Recomendaciones de monitoreo financiero continuo
- Medidas de mitigación para entidades del sector
- Metodologías de análisis estratégico aplicado
Con estas herramientas, bancos e instituciones financieras podrán optimizar sus procesos de supervisión interna y concentrar recursos en las operaciones de mayor exposición al riesgo.
Los bancos tendrán 120 días para cumplir con los nuevos lineamientos
La SHCP estableció que los Oficiales de Cumplimiento de cada entidad financiera dispondrán de 60 días naturales para presentar la guía ante sus respectivos Comités de Comunicación y Control y obtener su aprobación formal.
Tras esa etapa, las instituciones contarán con otros 60 días adicionales para integrar los lineamientos a sus modelos operativos de análisis y reporte de operaciones inusuales.
La ABM jugó un papel central en la construcción del documento, aportando información sobre patrones transaccionales del sector y contribuyendo a diseñar una herramienta de aplicación práctica para la banca nacional.
«La participación activa del sector bancario refleja su compromiso permanente con la prevención de la delincuencia financiera y con el fortalecimiento de la integridad y seguridad del sistema financiero nacional», señala el comunicado.
México refuerza su posición ante los estándares del GAFI
Esta iniciativa también responde a los compromisos internacionales adoptados frente al Grupo de Acción Financiera (GAFI), organismo global que emite recomendaciones para prevenir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
La SHCP afirmó que la guía amplía la capacidad preventiva del sistema financiero mexicano y fortalece los mecanismos de detección ante operaciones vinculadas a actividades delictivas.
Especialistas del sector financiero han señalado que los delitos de extorsión han migrado hacia plataformas digitales más sofisticadas, donde el uso de cuentas de baja trazabilidad y transferencias inmediatas dificulta identificar a los beneficiarios reales.
Se prevé que la puesta en marcha de los nuevos modelos de alerta incremente el volumen de reportes de operaciones inusuales durante los próximos meses, especialmente en transacciones digitales de alto volumen y dispersión acelerada.

