La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, denunció la mañana de este viernes que en los últimos días recibió amenazas de muerte dirigidas contra ella y contra sus hijos. La funcionaria informó a través de sus redes sociales que ya presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y que dio aviso tanto al secretario de Seguridad Ciudadana capitalino, Pablo Vázquez, como a la fiscal general, Bertha María Alcalde Luján.
La denuncia
“En los últimos días he recibido amenazas de muerte, contra mis hijos y contra mí”, escribió la edil en su cuenta de X (antes Twitter), sin precisar el medio por el que llegaron los mensajes ni su contenido exacto. La alcaldesa señaló que decidió hacer pública la situación para que las autoridades capitalinas den seguimiento al caso y para que, dijo, quede constancia de los hechos ante cualquier eventualidad.
Rojo de la Vega no ha revelado detalles sobre el posible origen de las amenazas ni ha señalado a algún responsable o grupo en particular, a diferencia de ocasiones anteriores en las que vinculó intimidaciones en su contra con operativos específicos de reordenamiento del comercio en la vía pública. Hasta el cierre de esta nota, ni la Secretaría de Seguridad Ciudadana ni la Fiscalía capitalina habían emitido un pronunciamiento público sobre el estado de la investigación ni sobre posibles líneas de trabajo.
El antecedente inmediato: la trifulca en la Zona Rosa
La denuncia de este viernes llega apenas diez días después de que la propia alcaldesa reportara haber sido agredida durante un operativo nocturno en la Zona Rosa. De acuerdo con su versión, la noche del martes 16 de junio ella y un equipo de alrededor de doce personas —entre personal de la alcaldía y elementos de la Policía Auxiliar, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana— realizaban un recorrido de vigilancia sobre la calle de Génova, en el contexto de los operativos reforzados de cara al Mundial 2026, cuando un grupo de comerciantes los recibió con palos, vidrios y otros objetos.
“Nos sacaron a palazos, vidriazos y armas de Zona Rosa. Gente de Diana Sánchez Barrios”, escribió Rojo de la Vega esa misma noche en X, en referencia a la diputada local de Morena y líder de comerciantes ambulantes de la zona. El altercado dejó al menos seis policías lesionados y una persona detenida, además de la salida apresurada de la alcaldesa del lugar entre empujones y gritos.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana ofreció en su momento una versión distinta de los hechos, lo que llevó a Rojo de la Vega a insistir públicamente en que se trató de “una agresión coordinada” y no de un encontronazo aislado entre comerciantes y autoridades. Sánchez Barrios, por su parte, ha negado tener responsabilidad directa en la agresión y ha acusado a la alcaldesa de criminalizar al comercio popular de la zona, en un cruce de declaraciones que no se ha resuelto del todo.
No es la primera vez que recibe amenazas
Esta no es la primera ocasión en que Alessandra Rojo de la Vega denuncia públicamente haber sido blanco de amenazas de muerte. En enero de 2025, tras encabezar un operativo de reordenamiento en Tepito, la alcaldesa reveló haber recibido mensajes de audio a través de Instagram en los que se le advertía no “meterse con los de Tepito”, so pena de ser asesinada, e incluso se le amenazaba con mutilarla. En ese momento presentó también una denuncia ante la FGJCDMX, y el propio secretario Pablo Vázquez confirmó que la dependencia investigaba si los mensajes estaban relacionados con los operativos comerciales en esa colonia.
Meses más tarde, en febrero de 2026, la alcaldesa volvió a denunciar agresiones —en esa ocasión interpuso hasta doce denuncias distintas— derivadas de otro operativo de reordenamiento en la demarcación, episodio en el que llegó a declarar que la situación “pudo haber sido una tragedia”. El patrón se repite con cierta regularidad: cada vez que la alcaldesa interviene en el comercio instalado en la vía pública de la demarcación, las tensiones escalan hasta amenazas o agresiones directas en su contra y en contra de su equipo.
Quién es Alessandra Rojo de la Vega
Nacida el 16 de enero de 1986 en la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega Piccolo es comunicóloga egresada de la Universidad Iberoamericana y licenciada en derecho por la Universidad Jurídica del Sureste. Inició su carrera política dentro del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), partido con el que participó en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012 y desde el cual ocupó la dirección de Desarrollo Social en la alcaldía Miguel Hidalgo y, posteriormente, una diputación local en el Congreso de la Ciudad de México entre 2018 y 2021.
Para las elecciones de 2024 fue postulada como candidata a la alcaldía de Cuauhtémoc por la coalición “Va por México”, integrada por el PAN, el PRI y el PRD, contienda que ganó el 2 de junio de ese año. El Tribunal Electoral confirmó su triunfo el 18 de septiembre de 2024 y rindió protesta como alcaldesa el 1 de octubre siguiente. Fuera de la política institucional, Rojo de la Vega es presidenta de la organización “No Es Una, Somos Todas A.C.”, dedicada a la atención de la violencia de género, un dato que cobra relevancia frente a las amenazas que ahora denuncia contra ella y, sobre todo, contra sus hijos.
Quién es Diana Sánchez Barrios
Diana Sánchez Barrios, señalada por la alcaldesa como vinculada a la agresión del 16 de junio, es diputada local por Morena y coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio, Feminista e Incluyente en el Congreso capitalino. Su carrera comenzó en 2012 como candidata a diputada local por el PRD —una de las primeras mujeres trans en competir por un cargo de elección popular en la capital—, partido que dejó en 2018 para buscar después la alcaldía de Cuauhtémoc por el Partido Verde. Más tarde se integró a Morena, donde coordinó la campaña de Néstor Núñez a la misma alcaldía.
Sánchez Barrios es también fundadora de la organización PRODIANA A.C., enfocada en la no discriminación de personas LGBTTTIQ+ y grupos vulnerables, y ha impulsado iniciativas como la Ley de Trabajadores No Asalariados para otorgar prestaciones a comerciantes ambulantes. La diputada ha sido, a su vez, víctima de violencia: en octubre de 2024 sufrió un atentado armado en la calle de Motolinía, en el Centro Histórico, en el que murieron dos personas de su equipo. En febrero de 2026 denunció, por su parte, presuntos abusos, lesiones, robos y amenazas contra comerciantes durante un operativo de la alcaldía Cuauhtémoc, en lo que se ha convertido en un enfrentamiento recurrente entre ambas funcionarias por el control del espacio público en la demarcación.
Un episodio más en la disputa por el espacio público
Más allá de las acusaciones cruzadas, el caso vuelve a poner sobre la mesa la violencia que enfrentan las autoridades locales —y, de manera particular, las mujeres en cargos públicos— cuando intentan regular el comercio informal en zonas de alta densidad comercial como la Cuauhtémoc. Organizaciones de la sociedad civil han documentado en los últimos años un incremento de amenazas e intimidaciones contra alcaldesas y funcionarias en México, fenómeno que distintas instancias han catalogado como violencia política de género cuando las agresiones se dirigen explícitamente contra las mujeres por su condición de tal, incluyendo amenazas hacia sus hijos o familiares directos, como ocurre en este caso.
Hasta el momento, ni la oficina de la alcaldesa ni la Fiscalía capitalina han ofrecido una línea de tiempo sobre la investigación de las nuevas amenazas, y se desconoce si las autoridades han identificado ya alguna pista sobre su origen. The Political Observer dará seguimiento a este caso y actualizará la información conforme las autoridades capitalinas emitan un pronunciamiento oficial al respecto.

